• Olajui

Y a ti, MUJER ¿Qué te sirve?


Hoy, me he enterado de que el lunes 14 de octubre de 2019, la Biblioteca Nacional de España, junto con la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) y la Asociación de Clásicas y Modernas, ha celebrado el Día de las Escritoras, en su cuarta edición desde 2016, con el propósito de visibilizar autoras y darles el valor que se merecen, a ellas y al legado histórico que han dejado y que dejan.

A mí, todo lo que sea reivindicar y visibilizar el papel de la mujer en diferentes áreas culturales y profesionales a través de la historia, me pone como una moto, me empodera, y mucho. Pero esto me hace pensar hoy un poco más allá. No pienso en el impacto social que ellas han dejado o hubieran podido dejar si se las hubiera leído más. Tampoco pienso en cuáles son las dificultades hoy en día. Ni siquiera que escasean autoras en mi estantería. Pienso, en todo eso y mucho más. Pienso sobre todo, en qué libros han dejado una impronta en mí, qué libros han contribuido a un “click” en la cabeza, qué libros forman parte de una etapa vital específica, o qué libros me he leído varias veces, sirviéndome siempre en significado diverso. ¿Y sabéis qué? La gran parte fueron escritos por mujeres. (Jean M. Auel, Clarissa Pínkola, Cheryl Strayed, Rosalía de Castro, Elvira Lindo, Isabel Allende, Astrid Lindgren, Almudena Hernándo, Esther vivas, Laura Gutman, etc, etc, que si quiero puedo ser muy "cumbiera intelectual"...)

No pretendo hacer una comparativa de talentos que lleve a ningún discurso género-sexo etc, etc, dónde luego se puedan generar malos entendidos en debates por redes y acabemos odiándonos en una competición absurda ¡Qué pereza a estas alturas! Pero sí quiero reflexionar sobre la identificación y cómo ayuda. Veréis las personas nos sentimos identificadas con aquello que representa lo que ya conocemos, lo que hemos vivido o lo que esperamos que sea. Personalmente yo no me siento identificada ni con un libro sobre atletismo ni con un libro sobre cocina. ¿Con qué te identificas tú? ¿Qué es lo que te sirve a ti? Yo hoy me he hecho esa pregunta y he concluido que me sirven los libros y, sobre todo, libros escritos por mujeres. Y hay uno que me viene a la mente ahora, hoy, ayer, este verano, en estos meses, en estos últimos dos años que quiero rescatar, y es “Un cuarto propio”, de Virginia Wolf. Sí ya sé, clásico evidente, pero ¿Por qué ahora me sirve tanto?

Nunca había sentido la necesidad de tener un cuarto propio hasta que fui madre, ni siquiera cuando me había leído el libro una y otra vez en diferentes momentos. Creo que el embarazo me trajo un estallido creativo bastante potente, y con la maternidad, las ideas y las ganas no se frenaron. Maternar a Iago y a la vez a mi creatividad fue algo que tuve que posponer en el tiempo. Escogí a Iago primeramente, claro. Pero durante estos dos años, he necesitado un cuarto propio que no llegaba, un cuarto propio que me daba miedo pedir e inseguridad reivindicar. Pues la maternidad, nos guste más o menos, cae como una losa pesada de etiquetas y atributos sociales sobre las mujeres, muy pocas veces verbalizados en tono de "disconformidad" por las mismas (pues estaría también muy mal visto); y cae sobre nuestra propia individualidad. He tenido que rumiarlo. Ahora ya puedo decir que tengo más facilidades, seguridad, recursos y fuerzas para encontrarlo en forma de tiempo y espacio. Y ya Iago, por supuesto, en su desarrollo me ayuda mucho más, demostrándome autonomía e inspirándome siempre tanto.


Y ella, "Virgi" para los colegas, gran maestra escribiendo un ensayo sobre la necesidad de comida caliente y un espacio propio para las mujeres del 1900 que querían escribir, me revuelve cada vez que la leo, 119 años después de que haya salido a la luz, en un contexto, creo con toda mi humildad, tan diferente como similar al actual. Y me empodera, me pone como una moto. Me llena de energía y fuerza. Y hoy, quiero darle las gracias infinitas, por romper barreras y dejar tremendo legado. Hoy, gracias a “un cuarto propio”, en este desarrollo creativo que vengo “sufriendo”, maternando muchas cosas paralelamente, con lápiz afilado y música de fondo, puedo amamantar mi individualidad sin sentirme ridículamente individualista.


Oli.

Entradas Recientes

Ver todo
  • Facebook icono social
  • Instagram

Babyvanblog