• Olajui

VII Relato personalizado: Pura matemática.

El VII relato del proyecto escritura y creatividad: "Relatos personalizados" se titula "Pura Matemática".

Pongo letra e imaginación a vuestras fotos, centrándome en vuestros temas o solicitudes, cuento historias inventadas, las vuestras propias o trato de aproximarme a ellas. Pinto con fantasía lo cotidiano y remuevo las tripas invirtiendo contextos. Una imagen dice más que mil palabras, y a mí me gusta jugar con ambas, imagen y letra. Hago envíos del diseño final en formato "cuadro" para que puedas exponerlo en el rincón preferido de tu casa, hacer un regalo original o dar voz a lo que ya vio tu retina y luego capturó tu objetivo. Juego a darte diferentes versiones de lo ya fue para ti.


En esta foto vemos a Álex y Mónica pasar su tiempo juntos, la foto la manda @el_mundo_de_silvia, proponiéndome que hable sobre la importancia que tiene que familiares se involucren en la educación de los peques de la casa. En este caso concreto un relato que trata de dar fuerza y ternura a la complicidad que puede llegar a crearse entre tía y sobrino. Y es que las relaciones, cuando se trabajan con amor desde el inicio son pura matemática, equilátera matemática que suma, suma, suma, etc. Viendo en el horizonte un periódico infinito.



Dicen que la geometría es una de las ciencias más antiguas. Y ellos la estudian y la aplican. El pelo negro de Mónica suele caer como una línea recta, a veces curva. A Ella le gusta llevarlo suelto con mucha naturalidad, y a Álex le gusta mirarlo y acariciar esa melena. Allí, él con ella, sentado Álex sobre el regazo amable de su tía Mónica, se siente muy bien, casi tanto como con mamá. Cóncava una, convexo el otro. El olor de mamá y Mónica es parecido pero diferente, oler ese pelo negro que lo acaricia es como estar en casa. Mónica también es casa. Lo ha sido desde el principio, pero también se lo ha ganado, aunque quizá no se hable mucho de ello. Van en paralelo y en perpendicular, dependiendo del momento.

En la quieta sala de la biblioteca, dónde a veces van a pasar tiempo juntos, se suceden los momentos de complicidad. En esos momentos se entrecruzan las líneas. Ella le lee cuentos y le explica cosas, trata con todo su amor de dejar su impronta. No quiere quedarse en la superficie. Cada vez que Mónica sonríe, Álex la admira. ¡Es tan especial estar en sus brazos!, unos brazos que también saben a maternidad, pero con un toque de frescura, unos brazos que dan seguridad y confort también. Un tono de voz dulce y suave que tiene Mónica, que atrapa a Álex de una manera que solo ella puede y sabe hacer. Y es que Mónica, aunque no es mamá, es casi como si lo fuera. Es una ecuación de resultado perfecto.

Mónica no riñe tanto como mamá porque Álex a ella le desobedece menos. ¡Y es natural! Álex se conoce a la perfección esa diferencia. Pero si Mónica tuviera que poner límites, también lo haría, en coherencia y equipo con el resto, por el bien de Álex. Y eso Álex también lo sabe a la perfección, por eso trata de no pasarse de la raya, que poco a poco irá creciendo. Cuando Álex crezca un poco, habrá cosas que no le cuente a mamá, ni preguntas que se queden en el aire. Mónica le dará la opción de seguir siendo cómplice y quizá hasta su confidente. Crearán una geométrica a su medida. Y en los momentos duros, habrá otros brazos cálidos y cóncavos para dar refugio también. Y en los momentos felices, habrá otra mirada dónde brillen círculos de logros y alegrías. ¡Qué alivio y agradecimiento siente mamá sabiendo ésto!

Y es que en eso consisten las matemáticas. Mónica no solo es la hermana de mamá. Mónica también es la tía de Álex, con todo lo que ello implica, asumiendo mucho y formando parte del enunciado. Y todo esto hace que haya un poliedro regular, cargado de amor y complicidad en cada vértice, en cada arista, se mire como se mire, desde cada ángulo y en todas sus caras. ¡Qué afortunados deben sentirse los tres viviendo dentro de una matemática tan perfecta!


O.

Entradas Recientes

Ver todo

Escribir por escribir

Hoy solo quiero escribir, escribir sin importarme lo que escribo, escribir sin importarme sobre qué escribo, sin atender a encargos, a contenidos coherentes o a valor añadido. Hoy solo quiero escribir

  • Facebook icono social
  • Instagram

Babyvanblog