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Reformas camper: experiencia, errores de novatos y recomendaciones útiles.

3. Pasos que hemos seguido en el proceso de reformar de nuestra autocaravana.


Este es el tercer post sobre Reformas Camper, nuestra experiencia en reformar nuestra autocaravana, con nuestros errores de novatos, sugerencias, fases de trabajo etc. En el primero compartíamos cómo habíamos tomada la decisión de reformarla, en el segundo os explicamos nuestros argumentos de por qué reformar y compartíamos también algunas recomendaciones, y en este tercero nos metemos ya en materia, los pasos que hemos seguido.





En este punto hicimos entonces una lista de cuáles serían los materiales que necesitaríamos. Ordenamos también por prioridad, comodidad y logística cuáles serían los arreglos y los pasos, y así os los compartimos con los materiales respectivamente.

1. Detectar humedades: de dónde vienen y qué partes están más dañadas.


Detectar humedades no es fácil, todos sabemos que el agua se cuela por cualquier ranura y puede formar regueros o caminos que nada tienen que ver con su origen. Digamos que las goteras pueden llegar a ser muy "puñeteras". Nosotros vimos las humedades un día de invierno. Vinieron días de lluvia fuertes, y nuestra Gorda, aparcada en el jardín frente a casa, empezó a enseñar su cara húmeda: maderas de las que salían manchas oscuras, gotas juguetonas y traviesas que bajaban por las juntas del baño, charco en el maletero, etc. Así que después de sentir cabreo e impotencia, decidimos averiguar de dónde venían. Para esto empezamos por desmontar parte de las maderas húmedas y revisar tuberías del baño. En nuestro caso, aunque a simple vista parecía poco, averiguamos que también había maderas y listones internos podridos, escondidos bajo el panelado principal, un desgaste que venía de mucho antes, no de las últimas lluvias.


2. Cómo detectar el origen de las goteras y la humedad.


Empezamos a mirar con lupa cada rincón de la autocaravana, por dentro y por fuera, buscando humedad a cada milímetro. Todo lo que no le "cuadraba" a nuestro sentido común lo anotábamos para poder buscarlo después, preguntar e investigar. Empezamos a hacer una revisión médica intensa a la autocaravana. El papel higiénico nos ayudó a entender de dónde caía el agua en algunos puntos, así cómo dejar telas durante un rato hasta ver por "dónde se humedecían" en los días de lluvia. Remedios caseros que nos ayudaron a entender los caminos que seguía el agua.


3. Información y planificación.


Así fue cómo descubrimos que teníamos que cambiar las tuberías y los codos, estaban rígidos por desgaste y goteaban; también lo mismo con las gomas que recubrían la puerta del maletero, la puerta de entrada y las ventanas. Y así fue como llegamos a descubrir lo más importante: la falta de impermeabilidad en juntas, los poros en carrocería producidos por el óxido del pasar de los años y también, un antiguo golpe que alguien le había dado a la autocaravana y estaba mal sellado o que quizá, con el pasar de los años, el "arreglo" que le habían hecho necesitaba un buen repaso. Como veis, la autocaravana estaba prácticamente en coma. Pero lo que nos animó fue que todo el mundo nos había dicho que mecánicamente era un toro y teníamos delante además, la oportunidad de ponerla a nuestro gusto.


4. Materiales y pasos necesarios.


En este punto hicimos entonces una lista de cuáles serían los materiales que necesitaríamos. Ordenamos también por prioridad, comodidad y logística cuáles serían los arreglos y los pasos, y así os los compartimos con los materiales respectivamente.


Para carrocería: Lijas finas de granulado 120, disolventes (disolvente universal para el lijado, disolvente de poliuretano para después de la imprimación y disolvente para la pintura), brochas, rodillos, imprimación náutica bi-componente (Titanlux) y pintura de bi-componente náutica de los colores que queríamos.




El primer paso fue lijarla superficialmente para tratar de eliminar las capas anteriores y usar una lija fina para evitar que los poros se abriesen más. Una vez pasamos la primera mano, se le dio con el disolvente universal para limpiar el polvo y la suciedad. Llegó el momento de repasar las juntas con silicona, retiramos pedazos de la antigua que ya estaba gastada y se desprendía y le pusimos silicona nueva. Después con ayuda de Iago tapamos aquello que no queríamos que se pintase. Se le dio entonces la primera capa de imprimación con brocha a la carrocería.


¡Atención! Antes de mezclar el bicomponente, si llegáis a trabajar con este material, estudiar bien el recipiente y las proporciones. En nuestro caso, como os contamos en el post anterior, en el vaso de medición las proporciones venían indicadas al revés que en el bote del productos y la liamos parda, invertimos el porcentaje de endurecedor por lo tanto la imprimación no se adhería y la chapa quedaba demasiado rígida. Como consecuencia tuvimos que volver a lijar el primer pedazo y repetir la mezcla. Le dimos una capa de imprimación completa a toda la carrocería (incluido el techo) a excepción de las zonas más afectadas por los poros, que le dimos dos. Por último dos capas de pintura de los colores que habíamos escogido y ¡carrocería lista!




Para el interno: silicona para construcción (sicaflex), poliuretano espanso, cola base de agua para madera, tornillos, brocha, barniz para exterior con base de agua, pintura blanca "todo terreno", esmalte blanco a base de agua, listones de madera, paneles de madera (nosotros escogimos Okume de 3mm con certificado de bosque sostenible) y panel de contrachapado marino de 15mm (pared que separa célula de baño). Con las sobras de madera del interno hicimos la mesa nueva también. Esto último no porque la anterior mesa estuviese estropeada, sino porque sobraba madera y esteticamente nos gustaba más.


El primer paso del interno realmente se hizo en nuestra fase de "investigación", es decir quitar todo el panelado y limpiar bien para entender qué cosas necesitábamos reforzar. El aislante se conservaba bien a excepción de algunas partes que quitamos para ver desde la parte interna de la carrocería los poros. Estas partes y algunas otras que estaban más gastadas las rellenamos con poliuretano espanso. En este punto sustituimos también los listones de madera que estaban podridos que son los que sostienen la carrocería y forman parte del "esqueleto". Son también los puntos de apoyo dónde atornillar muebles. Los cortamos a medida tratando de aprovechar al máximo posible los que estaban en buen estado, les dimos una capa de barniz y cuando se secaron los pegamos con sicaflex. Una vez estaban pegados los dejamos unas horas con presión a "nuestra manera", con ayuda de los materiales de obra que tenía nuestro casero.


Después vino el momento del panelado. Cortamos en varias planchas, lo más cómodas posibles para nuestra logística y comodidad. A las planchas del techo se les dio una primera mano de base blanca "todorreno" y luego las pegamos con cola base de agua. Este proceso fue bastante lento, pues cada vez que pegábamos una usábamos los sargentos durante unas horas para asegurarnos de que no se venían abajo. Además fueron estas mismas planchas las que debido a las altas temperaturas se despegaron y tuvimos que repetir el paso de pegado con otra temperatura ambiente. Pero... ¡finalmente lo conseguimos!


Como el resto de nuestro techo tenía un color clarito, cuando ya estuvieron todos los paneles del techo pegados, se pinto toda la superficie con el esmalte blanco a base de agua.


El siguiente paso fueron los paneles del lateral y el fondo. En nuestro caso solo cambiamos el lateral del lado del copiloto y la parte trasera (baño y maletero), el lateral del piloto no estaba afectado ni por humedad interna ni por poros externos, así que aunque por fuera la carrocería se trató entera, por dentro evitamos reformar las partes que ya estaban bien: lateral piloto y cocina; aunque hacía unos meses ya se le había "lavado la cara" a las maderas de la cocina, armario y parte izquierda del maletero


Para el lateral conseguimos hacerlo en 4 planchas, usando de referencia el perfil de la ventana, de la cual tuvimos que desmontar la persiana, mosquitera y desatornillar los enganches para después volver a engancharlos encima del nuevo panelado. Así que lo fuimos haciendo uno por uno para que la ventana no se cayese, lo cuál hubiese sido un auténtico desastre. A estos paneles se les dieron dos capas de barniz y se dejaron en color madera. También se pegaron con la cola base de agua y usamos los sargentos de obra para ejercer presión de lado a lado. El mismo proceso para el panelado del fondo y el maletero y ¡otro paso más finalizado!


Ahora que escribimos este resumen y revivimos nuestros pasos, parece todo más sencillo de lo que realmente fue para nosotros. Tanto la carrocería como la sustitución de las maderas del interno nos trajo varios quebraderos de cabeza que retrasaron nuestros tiempos.


No olvides dejarnos tus comentarios, te leemos y esperamos que nuestra experiencia te resulte útil. En el próximo post seguiremos contándoos los pasos sobre los circuitos del agua, los circuitos eléctricos y la reforma del baño.

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